Darío Genua, secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología

Los planes de la Secretaría de Innovación para 2026: de repensar los procesos del Estado, al Hub Espacial Nacional

Darío Genua, secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología.

En una entrevista con Convergencia desde su despacho en el Centro Cultural de la Ciencia, Darío Genua delineó las principales líneas de trabajo para 2026. El titular de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología vislumbró un año dinámico a partir de la creación del Hub Espacial Nacional, la actualización del sistema Gestión Documental Electrónica (GDE) y la reorientación del sector científico hacia focos específicos de investigación.

Inteligencia Artificial Generativa

Con MIA, el primer agente de IA del Estado, se dio un paso evolutivo respecto del chatbot TINA. ¿Cómo abordan el desarrollo de Gen AI en la administración pública?

MIA es el primero de muchos agentes, y estamos trabajando en otros para distintas áreas. Por ejemplo, se firmó un convenio con el Instituto de Promoción Turística (Inprotur), para el desarrollo del agente de IA de Visit Argentina que brindará facilidades al visitante, con explicaciones de sitios de interés, gastronomía, entre otros datos. Vamos a trabajar en el mismo sentido con la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (AAICI), con la que tenemos muy buena interacción.

Mi Argentina está en una etapa de desarrollo muy fuerte, con la incorporación de nuevas herramientas para sumar funcionalidades. Por eso también es importante tener un agente de IA, porque, a medida que las aplicaciones crecen, se vuelve más complejo navegarlas, y el agente surge como un asistente para encontrar la información.

¿El desarrollo de Gen AI, se realiza internamente o de la mano de terceros? ¿Y por qué se hace de esa manera?

Para el desarrollo de chatbots, nos manejamos con proveedores externos, ya que no contamos con recursos internos para esa tarea. En IA Generativa, utilizamos el modelo Llama 4 de Meta, que nos dio un waiver por dos años inicialmente, y lo extendió por otro año más, de manera que el Estado argentino no pague por su uso.

Por otro lado, trabajamos con distintas empresas para capacitación y cursos en el sector público. En 2025 se recibió la segunda cohorte en trayectoria en IA, con cursos sincrónicos y asincrónicos, presenciales y a distancia, tanto para empleados de la Secretaría como otros entes. Una de estas compañías es Meta. Avanzamos a su vez con los gremios. Es sumamente importante no perder el paso con la capacitación de los recursos humanos.

Para 2027 se prevé el lanzamiento del satélite SABIA-Mar, de observación de mares y costas. Actualmente se está completando su integración en Invap.

¿Cómo se manejan con la gobernanza sobre los desarrollos de IA en distintas áreas?

Hay una mesa de IA en el Estado y otra de privados. En cuanto a la primera, se maneja asincrónicamente con cada uno de los espacios, y en base a eso se elaboraron lineamientos y formatos de las implementaciones, y se muestra qué herramientas están a disposición para ser utilizadas.

Desde las distintas áreas del Estado proponen implementaciones de IA, y dado que la Secretaría es transversal a todas las áreas, tenemos un contacto directo y se ofrece lo avanzado para evaluar si se puede replicar en el área específica.

Los proyectos se llevan adelante en conjunto, con dos equipos (uno en la Secretaría liderada por Genua y otro en el organismo interesado) y Project Managers que los encabezan. Se define el alcance de la iniciativa, cómo se estructura la implementación, y se combina personal interno con contratación de terceros para desarrollos específicos.

En la mesa de empresas hay más de 50 compañías de tecnología, de diversos rubros, con quienes discutimos cuestiones regulatorias, políticas de implementación en el Estado, y cómo hacer para que la administración pública adquiera herramientas que faciliten la vida al ciudadano.

Sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE)

¿Cómo se vinculan desde el Estado Nacional con los Ecosistemas Digitales de Integrabilidad (EDIs) de las provincias y qué rol cumple en esta interacción la plataforma GDE?

GDE es la base de interoperación de todo y estamos abocados a un trabajo correctivo y evolutivo del sistema. Cuando iniciamos la gestión, encontramos una Secretaría con un atraso muy grande, marcado por la desinversión en equipamiento, infraestructura tecnológica y software. Entonces se renovó el stack tecnológico completo y sobre eso, estamos desarrollando el esquema correctivo de GDE y la parte evolutiva. Ahora transitamos el proceso de migración de tecnología antigua a moderna, inmersos en el cambio de versiones y migración de equipamiento.

En abril de 2026 empieza la fase de desarrollo especifico evolutivo de GDE. También tendrá una evolución la plataforma de Tramites a Distancia (TAD) y de interoperación de otras aplicaciones del gobierno.

"En este camino de implementación lo más importante es la reingeniería de procesos: no es solo un cambio de orientación, es repensar los procesos del estado".

El ministerio de Economía está haciendo lo suyo, a la par, y la idea es integrar todo en un esquema interoperable, con una arquitectura totalmente nueva, ajena a las soluciones tecnológicas que utilizamos en GDE. Son sistemas que se fueron apilando y generaron una estructura monolítica muy compleja de operar. Estas arquitecturas antiguas, de más de 15 años, no tienen en consideración las herramientas actuales de IA, con un armado de lago de datos y recursos open source. Si bien aún no contamos con una definición final sobre esta nueva arquitectura, contemplará herramientas de IA para exploración, selectividad y entrecruzamiento de datos, matrices multi dimensionales. En este camino de implementación lo más importante es la reingeniería de procesos: no es solo un cambio de orientación, es repensar los procesos del estado.

La renovación se hace con equipos propios y proveedores de hardware y software a través de licitaciones, y el financiamiento proviene de un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Hub Espacial

En diciembre de 2025 se presentaron las Bases para el Desarrollo Espacial Argentino, luego de reuniones con empresas del sector. ¿Cómo se gestaron y qué inquietudes plantearon los actores privados?

Trabajamos en el esqueleto de un plan espacial y lo compartimos con más de 40 empresas privadas del sector aeroespacial. Las convocamos porque se sentían excluidas.

El origen de la iniciativa está en el inicio de nuestra gestión, cuando evaluamos el estado de situación de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae). Se trata de un organismo muy técnico, con un gran desarrollo de capacidades dentro del sector aeroespacial, pero con planes de trabajo de 2015. En los últimos 10 años, el espacio cambió radicalmente, y también lo hizo el concepto estructural de los negocios aeroespaciales.

Hay una nueva forma de mirar el espacio: originalmente eran los estados quienes invertían dinero de forma exploratoria; hoy, hay un mercado privado creciente en desarrollo de satélites de comunicaciones, análisis de imágenes, lanzadores y vehículos lanzadores, guiado, navegación y control, motorización y propulsión de cohetes y combustibles, entre otros.

Los Estados pasaron a ser contratantes de esos servicios. Al advertir que la Conae no se había actualizado frente a estos cambios, decidimos hacer una actualización para abordar ese New Space. Detectamos que, ante los cambios en la industria, no teníamos una mirada estratégica sobre cómo íbamos a encararlo.

¿Qué tienen previsto para el Hub Nacional?

Propusimos la creación de un Hub donde las empresas, en coordinación con el Estado, trabajemos para la promoción local y externa de las actividades espaciales de Argentina. La idea es que las compañías nacionales puedan mostrar las capacidades que tienen para vender, tanto interna como externamente. Y no solo dentro del sector aeroespacial: por ejemplo, las placas de guiado, navegación y control -provistas, por empresas como Veng- se pueden instalar en trenes.

El Hub tendrá una guía de trabajo que estamos diseñando con actores privados. También hay inquietudes desde las empresas en torno a la falta de un marco regulatorio. La idea es armarlo para que las actividades espaciales tengan posibilidades de desarrollo. Por ejemplo, la Ley de Presupuesto contempla una exención impositiva que beneficia a Invap y Veng en la importación y exportación de materiales.

Otro requerimiento del sector privado fue tener acuerdos para transferencia de conocimiento, colaboración en obtención y análisis de imágenes de la Tierra, entre otras áreas. De esta manera se pueden poner a disposición productos de desarrollo local.

La innovación espacial desafía el horizonte temporal de las políticas públicas

La visión de un estado articulador, ¿cómo se logra que perdure en el tiempo, como política de Estado?

Hacer un plan espacial a 20 años es una locura. A 10 años, es irresponsable. A 5 años, es "ser un genio" respecto de la visión de lo que pasará en ese lapso, por la impresionante capacidad de evolución tecnológica de este sector. Lo lógico es hacer un plan de trabajo a 2 o 3 años, otro de desarrollo y crecimiento a 5, y trazar una línea de trabajo de hacia dónde quiere ir el país en desarrollo de capacidades espaciales.

Hasta hoy, el Estado fue un obstructor, un "soy yo y nadie más que yo". La idea es que se vuelva un facilitador, a partir de un cambio en la forma de mirar un sector.

Al asumir la gestión, advertimos que se había perdido el tren de los últimos 10 años, de entender qué había pasado con el mundo. La Argentina se metió en un lugar y no salió más, y mientras tanto cambió el paradigma del sector espacial, donde el privado pone plata porque es negocio.

Nuestro punto de partida fue sentarnos en el eje de la colaboración, la articulación público-privada y poner a disposición años de estudio, desarrollo y ciencia espacial, al servicio y a disposición del privado. Y no se la vamos a regalar: ayudaremos a que desarrollen sus empresas, para que creen trabajos de calidad, tecnológicos, y tomen gente que queda fuera del sector por este nuevo paradigma en el mundo. La política de estado de incluir a un privado tiene como objetivo el desarrollo de un sector.

Nuevos focos para el sistema científico. En noviembre de 2025, la Secretaría liderada por Genua aprobó los Lineamientos Estratégicos de Innovación, Ciencia y Tecnología 2025-2027. Estos apuntan a la vinculación del sistema científico y tecnológico con el sector productivo, en torno a cuatro ejes estratégicos: agroindustria, minería y energía, salud y economía del conocimiento. "Nos encontramos con un sistema científico altamente politizado en algunos espacios, y se habían utilizado instituciones con prestigio, como el Conicet, para hacer investigaciones que no estaban a la altura. Nos propusimos entender cuál era el rol de la ciencia dentro de la sociedad, y llegamos a la conclusión de que el rol era hacernos mejor la vida y más fácil. Apuntamos entonces a generar espacios de innovación que tengan la posibilidad de darnos determinados productos que no tenemos", explicó Genua. El funcionario calificó al Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030, publicado en octubre de 2023, como "ambicioso y vago", con una estructura de pensamiento sobre la ciencia "muy amplia y sin un foco". Además, consideró que era necesario establecer ejes específicos, por la estrechez de presupuesto. Sobre estos fundamentos se eligieron las cuatro verticales sobre las que concentrar esfuerzos. "Decidimos enfocar la ciencia. No estudiemos todo, porque no nos alcanza la plata para investigar todo. Nuestro esquema es pensar en qué sectores la Argentina puede desarrollarse", concluyó.

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