Año XXX - Edición Nro 361 - Enero 2026

El gobierno de CABA espera que su plataforma BAX culmine en una experiencia conversacional costo-eficiente

Pedro Alessandri, subsecretario de Ciudad Inteligente del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, brindó una entrevista a Convergencia sobre los desafíos en la implementación de IA Generativa y agentes.

La Ciudad de Buenos Aires ultima detalles de BAX, definida como una "Super App" basada en agentes de IA. Allí se compendiarán todas las aplicaciones del gobierno porteño, un asistente personalizado sobre ChatGPT y notificaciones predictivas, con el objetivo de que el ciudadano pueda resolver todas sus necesidades de trámites desde un solo lugar. Pedro Alessandri, subsecretario de Ciudad Inteligente del gobierno porteño, explicó a Convergencia las razones que motivaron el desarrollo de BAX, y los desafíos en el camino.

¿Por qué ir hacia una plataforma como BAX?

El gen de innovación es parte del gobierno porteño, es la clave para estar a la altura de las necesidades, desafíos y oportunidades que nuestros vecinos merecen. Y si bien supimos ser pioneros en distintas tecnologías en el pasado, hoy la IA trae un desafío extra.

Desde hace años, con Boti, entendimos que la experiencia conversacional puede dar resultados muy costo eficientes en servicios que presta la Ciudad. Pero los vecinos nos pusieron la vara alta, porque comenzaron a interactuar con ChatGPT, Gemini, y otras plataformas. En este contexto, empezamos a recibir esa demanda de los vecinos, y decidimos que el "norte" debe ser una herramienta alineada a esto, en materia de experiencia digital.

A su vez, es una buena excusa para lograr una omnicanalidad, es decir, que se hable de la misma manera en todos los canales. En base a esto tomamos ciertas decisiones. Primero, construir una plataforma de IA con diferentes modelos, que permita sumar distintos agentes que agreguen funcionalidades. Por otro lado, ubicamos como foco al lenguaje natural, a la experiencia conversacional, y que conviva con la identidad digital descentralizada (ver recuadro). En tercer lugar, potenciamos el concepto de asistentes: en otras palabras, construir piezas de software que faciliten tareas, como una mini app, con customización, por ejemplo, para distintas edades.

¿Con qué desafíos se encontraron en el proceso de ideación y desarrollo?

El mayor esfuerzo con BAX es hacer un diseño de cero de la nueva experiencia. Y decidir contar con una gran plataforma de IA que nos facilite la construcción de todos los agentes.

Apostamos a contar con una plataforma única central open source, que interactúe con las distintas nubes. Hay que alcanzar algo balanceado entre una plataforma open source, donde podamos construir la lógica de lo que queremos -ahí tenemos nuestra información-; y no salir a "inventar la rueda". Entonces, por nombrar un caso, se puede echar mano de modelos de identificación de imágenes o traducciones ya desarrollados.

Con este enfoque se termina alcanzando una combinación de, como Estado, tener cierto empoderamiento, y a la vez, hacer uso de tecnologías existentes. A su vez, estaría mal como Estado, contar con un solo proveedor, encerrado.

¿Cómo manejan la multiplicidad de agentes y su gobernanza?

Mientras maduramos el proceso y la tecnología, estamos centralizando a los agentes en la plataforma. Nos reunimos con distintas áreas del Gobierno para comunicarles que podrán construir sus agentes. Al estar en la misma plataforma, se puede auditar lo que sucede, y utilizar las mismas credenciales para los mismos modelos. No es una tecnología barata, pero la Ciudad tiene un gen de innovación y apuesta por esto.

¿Se encontraron con dificultades a nivel de recursos humanos y su capacitación?

En tecnología, existe actualmente una subestimación de lo que conllevan los recursos de calidad, capacitados, tanto puertas adentro como puertas afuera (es decir, un proveedor). Entonces se corre el riesgo de no producir un software de calidad, con una visión de mediano o largo plazo, y se construye algo no estandarizado. El software no deja de necesitar una visión mediano-largo placista, más allá de que se le deban sumar funcionalidades, el pago de costos, a lo largo del tiempo de uso. El desafío es saldar esa deuda.

Como los recursos de un Estado son siempre acotados, nunca vas a poder descentralizar una gran masa de recursos capacitados. Por lo que la manera más optima es centralizar. Lo mejor que se puede hacer es consensuar un plan de centralización ordenado, de organización de los recursos.

Actualmente cada secretaría dentro del gobierno porteño cuenta con un equipo de tecnología propio, es decir, una estructura descentralizada. De esta manera, lo que queda como alternativa es estandarizar. Por ejemplo, pagar desde una misma cuenta de la organización (el gobierno porteño) los servicios en la nube. Incluso es más económico comprar así horas de cómputo, procesadores, capas que dan seguridad y redundancia.

La ruta de la identidad digital descentralizada

Dentro de BAX se utilizará el estándar de identidad digital descentralizada desarrollado por el gobierno porteño, por lo que los ciudadanos podrán contar con toda su documentación personal en una carpeta digital, válida frente a organismos públicos y privados nacionales e internacionales.

El inicio del proyecto Quark ID, de identidad digital descentralizada open source, se dio hace tres años. "La Ciudad tiene muchos retos tecnológicos, y esto es una manera de resolver parte de ellos, con un set de herramientas de identidad. Es la pieza básica para afrontar los retos de adopción, regulación, implementación", comentó el funcionario.

Hitos de la Ciudad de Buenos Aires en identidad digital descentralizada

2023: Creación de una Wallet open source.

Octubre 2024: On boarding a Quark ID, sobre blockchain (de esta manera, incluso sin saberlo, los habitantes tienen una identidad digital).

Fines de 2024: Lanzamiento de la app MIBA.

2025: Foco en adopción y casos de uso, sin hablar de tecnologías ni estándares. Alessandri definió al momento actual como "una crisis de crecimiento": con la infraestructura armada para poder crecer, se debe entender hacia dónde ir.

2026: La aspiración es llegar a un acuerdo con el mundo y el sector privado, y generar casos de uso.

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