Año XXX - Edición Nro 361 - Enero 2026

Es momento de hackear el Estado

De Puño y Letra. Por Nicolás Ptsyga, co-fundador y CEO de Wai

La creciente demanda ciudadana por un Estado más eficiente no nace de un capricho ni de una moda ideológica de un grupo de think tanks. Tampoco es que el Estado funcione peor que antes, sino que todo lo demás funciona más rápido. La mayoría de los trabajos están cambiando a causa de la IA. Pero también cambia cómo nos vinculamos los seres humanos, cómo nos informamos y cómo tomamos decisiones.

Pero mientras nuestra vida avanza al ritmo de la IA, tenemos instituciones públicas formadas en el siglo XIX, lideradas por personas formadas en el siglo XX, resolviendo problemas del siglo XXI.

Vivimos en una era hiperconectada que no se parece a ninguna otra. ¿Realmente pretendemos que el Estado siga funcionando como ahora? No creo que el Estado esté roto. Creo que está desactualizado. Y como todo lo que se desactualiza, se resuelve actualizando.

En mi opinión, lo que el Estado necesita urgentemente no es tecnología ni inteligencia artificial. Lo que el Estado necesita son funcionarios/as que se animen a hackearlo.

"Hackear el Estado" implica animarse a cuestionar normas que sobreviven por inercia. Implica también medir resultados.

En Wai desarrollamos Govlink, un software para digitalizar la gestión pública. Pero hackear el Estado no es implementar una plataforma o incorporar inteligencia artificial. La tecnología es una herramienta poderosa, pero nunca un fin en sí mismo. Sin un cambio cultural profundo, cualquier sistema termina replicando digitalmente los mismos vicios analógicos.

La tecnología bien aplicada permite tomar mejores decisiones. Pero no reemplaza el liderazgo ni la responsabilidad política. Quien hoy ocupa un lugar de poder no puede darse el lujo de no entender lo que está pasando.

Hackear el Estado no es ir contra el Estado. Es fortalecerlo. Es hacerlo más ágil, más inteligente y más humano. No para que se parezca a una empresa privada, sino para que esté a la altura del tiempo que nos toca vivir. Porque el mundo ya cambió. Y es momento de hackear el Estado.

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