Hacia un abordaje integral del ciberdelito como actividad criminal
De Puño y Letra. Por Miguel Angel Paissanidis, CTO, deTechnology Bureau.
Mientras que en la primavera francesa de 1864 Luis Pasteur presentaba sus estudios que dieron origen al proceso de pasteurización, los hermanos Blanc cometían el primer ciberdelito del que se tiene registro, manipulando información bursátil en mensajes enviados por telégrafo.
Con el transcurso de los años y los consecuentes avances tecnológicos en materia de telecomunicaciones e informática, el ciberdelito fue adquiriendo mayores y más sofisticadas dimensiones trascendiendo geografías y jurisdicciones.
La masificación del uso de las redes de telecomunicaciones y en especial de las redes sociales nos llevan hoy estar más alertas y tomar mayor número de acciones preventivas para mitigar los constantes e insistentes ataques del tipo Ransomware (secuestro o encriptación de datos para posterior "pedido de rescate"), Infostealers (robo de credenciales para sustitución de identidad), Phishing (enlaces maliciosos o adjuntos en e-mails para obtener acceso a nuestros equipos informáticos), entre otros.
En la Argentina alrededor del 65% de las denuncias realizadas oficialmente están relacionadas a estafas virtuales (mayormente por anuncios fraudulentos en la plataforma de Marketplace de Facebook y plataforma de Instagram), un 20% relacionadas a apropiación de cuentas (en general utilizando servicios por plataformas de WhatsApp y organismos del Estado, entre otros) y un 15% a extorsión y amenazas (mayormente usurpando la identidad de funcionarios policial o judicial) donde más del 70% de estas denuncias son delitos contra el patrimonio de las personas.
Al ser el ciberdelito una actividad criminal que hace uso inapropiado de las tecnologías de comunicación e información diferenciándolo de los delitos tradicionales por su complejidad, el abordaje a esta problemática debe ser integral.
Technology Bureau, pionera regional en ciberseguridad, cuenta con reconocidos partners mundiales para colaborar con autoridades públicas y organizaciones privadas en su diaria lucha contra el flagelo del ciberdelito.