El Enacom se prepara para instrumentar el "modo Play" y analiza nuevas formas de asignación de espectro.
El interventor Ozores mencionó otros dos pilares para los próximos doce meses: eficiencia operativa y productividad.
A dos años de iniciada la intervención del Enacom, Juan Martin Ozores, titular del ente, espera comenzar a ver los frutos de los nuevos programas ligados al Fondo del Servicio Universal (FSU). Esa es la expectativa puesta en 2026, definido como un año de ejecución, tras una primera etapa de auditorías y reordenamiento.
En diálogo con Convergencia, el funcionario mencionó otros dos pilares de la tarea del regulador para los próximos doce meses: eficiencia operativa y productividad, a partir de una mejora en los procesos fundamentales del Enacom -por ejemplo, con una sistematización de la tarea recaudatoria-; y fiscalización y control, a partir del nuevo sistema de Network Asset Management (inventario de redes), clave para la carga, verificación y certificación de los despliegues asociados al FSU.
"Estamos llegando a 500.000 suscriptores de internet satelital. Argentina es un fenómeno en crecimiento de activaciones. Para 2026 se sumará competencia, con el desembarco de Amazon LEO. Claramente había una necesidad insatisfecha, y aún hay muchas otras".
¿Qué nivel de avance llevan en Enacom respecto de esquemas bajo el denominado "modo play" para sitios móviles (certificados de ejecución de instalación de sitios que permitan deducciones en el aporte al FSU)?
La normativa está avanzada en un 95%, y ahora afinamos detalles con los operadores móviles. Antes de emitir la resolución, queremos asegurarnos de que el proceso funcione. Desde el punto de vista operativo, lo tenemos muy claro. En cuanto al perfilamiento de los proyectos y la evaluación técnica, es necesario entender las distintas categorías de sitios, de acuerdo con el rango de cobertura y qué tecnología utilizarán, entre otros aspectos. Se está trabajando en la mejor forma de valuación posible de estos despliegues.
Los operadores ya tienen proyectos para presentar. Obviamente, no vamos a aprobar proyectos ligados a obligaciones de despliegue pasadas. Estas se tienen que cumplir. Las tasas de cumplimiento en general son buenas, pero me gustaría que ya fuera historia del pasado. Hay zonas donde todavía deben un 10%, rutas y clusters regionales donde la conectividad móvil desaparece, por lo que urge buscar formas de complementar.
¿Direct-to-Device está en la agenda? ¿Evalúan hacer modificaciones regulatorias, como hizo por ejemplo la Subsecretaria de Telecomunicaciones de Chile?
Estamos estudiando los formatos posibles, las bandas de espectro, las opciones de acuerdos con operadores móviles. Lo discutimos con miembros de la Federal Communications Commission (FCC) de Estados Unidos y de la Subtel de Chile, así como actores públicos y privados. Nos estamos preparando para lo que se viene. Esta ola viene muy rápido y será un complemento fundamental para los operadores móviles, porque no hay "business case" para poner sitios móviles en todos lados. Hay puntos donde hay que hacer offloading.
Mi visión es que esto sea una evolución del sistema nacional de alertas (ver recuadro). Que no solo se pueda enviar una alerta allí donde hay sitios móviles, sino también donde no los hay.
Desde el regulador adelantaron que analizan formas novedosas de asignar espectro en 2026. ¿Cuáles son estas alternativas?
Respecto a eventuales licitaciones, hay que tener en cuenta dos aspectos. Por un lado, el proceso de la fusión Telefónica-Telecom y sus remediaciones. Dependiendo de cómo evolucione, puede llegar a necesitar algún tipo de solución o facilidad. Nosotros venimos cumpliendo a nivel de plazos, y los informes sobre aspectos técnicos de licencias y espectro están listos.
Por otro lado, advertimos necesidades de despliegues. Hay una oportunidad muy interesante con tecnologías eficientes para dar banda ancha al hogar, con FWA. Nuestro equipo evalúa el reglamento de espectro y el roadmap, porque creemos que hay una oportunidad de desarrollo para Argentina. No en todos los casos es costo-efectivo desplegar fibra, en zonas sin densidad o sin acceso a postes. La fibra es la solución residencial más escalable y de mayor capacidad, siempre y cuando existan atributos de densidad que permitan un caso de negocios.
En base a estos aspectos, tenemos que definir con el equipo cómo vamos a disponibilizar el espectro. Lo estamos trabajando como una opción de desarrollo para 2026.
¿Qué respuesta advirtieron en el sector TIC, frente al debut de programas ligados al FSU?
Son iniciativas de largo plazo, pensadas para crear un ecosistema saludable de inversión sostenible. No es para generar un resultado inmediato, sino para que exista un círculo virtuoso de financiamiento e inversión y a su vez se pueda complementar con financiación internacional.
Me encantaría que, desde el Enacom, fuésemos mucho más ágiles. Estamos trabajando en este sentido en el organismo, y por eso apostamos por la sistematización. Necesitamos ir a otra velocidad. De todas maneras, hay que ser muy cuidadosos a la hora de implementar estos programas: en cada proyecto trabajan 6 o 7 direcciones.
¿Contemplan una normativa frente a las trabas de ciertos municipios a los despliegues?
En reuniones con intendentes, y autoridades de municipios y provincias, vemos que se inclinan cada vez más a facilitar e incentivar el despliegue y llegada de inversiones locales. Desde Enacom se generan métricas y podemos ver la performance de los servicios de manera geolocalizada: allí se advierte una correlación entre el aumento de conectividad y los gobiernos locales que permiten que haya competencia.
Estamos trabajando en pos de la elaboración de un proyecto de Ley, que no solo aplique a telecomunicaciones, sino que abarque a otros sectores -como energía- para proteger la infraestructura crítica. Podría contemplar capítulos sobre promoción del despliegue. Esto busca facilitar la operación de campo de las empresas, que deben sortear actos delictivos -robos de cable- o trabas para los tendidos. De todas maneras, el mercado sabe quiénes son los que promueven y los que no.
Avanzar con esta normativa se asocia a los dos pedidos que recibimos de parte de la industria al inicio de la gestión: que no se repartieran más ANRs, y en su lugar se consiguiera buena financiación; y, por otro lado, que atendiéramos los problemas a nivel de postes e infraestructura.
En carpeta para 2026
-Ejecución de Cell Broadcast: Estará operativo en el segundo semestre de 2026. Ozores lo definió como un "antes y después" en tratamiento de alertas.
-Play: Normativa para esquemas de "modo Play", como parte de los programas del FFSU reversionado.
-Créditos a tasa subsidiada: A fin de diciembre se activó la plataforma de Trámites a Distancia (TAD) para la presentación de proyectos de interesados en préstamos a tasa subsidiada, con el Banco Nación. "Un equipo interdisciplinario de Enacom ayudará a cooperativas e ISPs de manera que no falte nada en los proyectos y puedan aprobase. Queremos asegurarnos de que sea algo incremental", aseguró el titular de Enacom.
-5G: Con la eliminación de gravámenes a inicio de 2026, desde el Enacom prevén una aceleración en el proceso de renovación del parque celular. "En 5G tenemos un buen trabajo para hacer en los próximos 10 años. Una de las grandes limitantes era el precio de los handsets, que hizo que Argentina acumulara un parque de dispositivos muy atrasado, incluso obsoleto", definió Ozores.
-Evaluación de formas dinámicas de asignación del espectro. En función del desenlace de la aprobación Telefónica-Telecom y la oportunidad del FWA.
-Infraestructuras críticas: Proyecto de Ley para desalentar trabas a los despliegues que incluso abarca otros sectores como energía
-Control de espectro radioeléctrico: "El mejor espectro es el que está siendo utilizado para una prestación. Tenemos un plan de modernización y sistematización con nuevas tecnologías", adelantó Ozores.