Año XXX - Edición Nro 361 - Enero 2026

La expansión de las redes privadas reabre la discusión sobre el espectro

Mientras los reguladores buscan ampliar opciones de acceso para impulsar digitalización en sectores productivos, los operadores móviles advierten sobre los efectos de reservar frecuencias fuera de los esquemas tradicionales de licenciamiento.

El avance de soluciones LTE y 5G para usos industriales convive con cuestionamientos de los operadores móviles a las políticas que reservan frecuencias para sectores productivos.

El crecimiento sostenido de las redes privadas está reconfigurando el uso del espectro radioeléctrico y poniendo en tensión intereses industriales, regulatorios y comerciales. Mientras los reguladores buscan ampliar las opciones de acceso para impulsar la digitalización de sectores productivos, los operadores móviles advierten sobre los efectos de reservar frecuencias fuera de los esquemas tradicionales de licenciamiento.

De acuerdo con la Global Mobile Suppliers Association (GSA), al segundo trimestre de 2025 existían 1.997 organizaciones públicas y privadas con al menos una red privada LTE o 5G desplegada en el mundo. La cifra representó un aumento del 4,6% respecto del trimestre anterior, aunque el ritmo de crecimiento fue levemente inferior al registrado en 2024. La GSA estima que el mercado de redes privadas alcanzaría los 28.429 millones de dólares en 2030.

Un informe de diciembre de SNS Telecom & IT señala que los reguladores han liberado espectro para redes privadas o están en proceso de hacerlo, en numerosos países de América, Europa y Asia, entre ellos Estados Unidos, varios Estados europeos, Japón, Australia y Brasil.

Las iniciativas de asignación se concentran principalmente en bandas medias del espectro, como 2,3 GHz, 2,6 GHz y 3,5 GHz, entre otras.

Las modalidades de adjudicación varían según el país. En algunos casos se habilita el uso de espectro sin licencia, mientras que en otros se aplican esquemas de espectro compartido que permiten a las empresas operar sin desplazar a los operadores históricos. Un ejemplo es el sistema CBRS en Estados Unidos, que habilita redes privadas 4G y 5G bajo un modelo de uso dinámico.

También existe la asignación de frecuencias para áreas locales, con marcos regulatorios específicos. En este contexto, México y Argentina han asignado frecuencias para pruebas y desarrollos vinculados a redes privadas 5G.

Ante este escenario, los operadores móviles buscan reforzar su posición ofreciendo redes privadas independientes o soluciones híbridas público-privadas, apoyándose en sus bandas licenciadas y operación de redes 5G, según SNS Telecom & IT.

En algunos países como China y Emiratos Árabes Unidos, los operadores concentran la mayor parte de los despliegues. No obstante, integradores de sistemas y otros actores del canal comienzan a ganar participación en determinados mercados.

Las telco sostienen reparos frente a las políticas que reservan espectro para sectores productivos específicos. Según la GSMA, este enfoque no ha demostrado ser determinante para acelerar la adopción de redes privadas.

En un informe de mayo de 2024, la GSMA sostiene que la reserva de espectro no impacta de manera significativa ni en el número de redes privadas lanzadas ni en la cantidad de conexiones de internet de las cosas (IoT). Como alternativa, propone esquemas de cooperación, como el subarrendamiento de espectro o el uso de técnicas de segmentación de red, y cita el caso de Finlandia, donde estas obligaciones fueron incluidas en una licitación de espectro.

El caso argentino

La Resolución 1111/2025, publicada el 25 de agosto, atribuyó la banda de 2.300-2.400 MHz al Servicio Móvil con categoría primaria. La porción en cuestión se encontraba sub utilizada, en particular por la cercanía a una banda considerada "sucia", la de 2.400 Mhz, empleada para Wifi. Se fijó a su vez una nueva figura: "Sistemas Privados Inalámbricos de Banda Ancha (SPIBA)".

La norma despertó tres posturas en el país. Los que observan una explosión de la demanda, con la experiencia de Brasil como espejo; los que están en contra, como operadores móviles e ISPs; y otros que adjudican el éxito de la política a lo receptivas que resulten las industrias para las que fue pensada la asignación espectral. Según fuentes consultadas por Convergencia que prefirieron el off the record, al cierre de este Anuario al menos dos interesados habrían iniciado trámites ante el regulador. 

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