Año XXX - Edición Nro 361 - Enero 2026

Telefónica, cerca de finalizar su retirada de América latina

La retirada de Telefónica alteró el mapa de los operadores en la región. Millicom fue el grupo que más aprovechó el repliegue del operador español, al adquirir sus activos en Colombia, Ecuador y Uruguay por unos US$ 1.250 millones. En Argentina, el comprador fue Telecom, mientras que en Perú los activos pasaron a manos de Integra Tec.

Telefónica aceleró en 2025 su salida de América Latina con la venta de sus activos en Argentina, Colombia, Ecuador, Uruguay y Perú. Aunque la decisión de abandonar la región se había tomado en 2019, cuando el grupo calificó esos mercados como "no estratégicos", su ejecución había avanzado hasta ahora de forma gradual.

Entre 2019 y 2021, la compañía vendió sus operaciones en Panamá, Nicaragua, Costa Rica, El Salvador y Guatemala por unos US$ 2.100 millone. Tras ese período, el proceso quedó en pausa hasta el nuevo impulso registrado en 2025.

Un nuevo mapa regional. La retirada de Telefónica alteró el mapa de los operadores en la región. Millicom fue el grupo que más aprovechó el repliegue del operador español, al adquirir sus activos en Colombia, Ecuador y Uruguay por unos US$ 1.250 millones. En Argentina, el comprador fue Telecom, mientras que en Perú los activos pasaron a manos de Integra Tec International, un holding con sede en Argentina y negocios en minería y energía, entre otros sectores.

En total, Telefónica obtuvo algo más de US$ 2.400 millones por estas operaciones.

En paralelo a la venta de la filial colombiana, la justicia de Nueva York falló a favor de Telefónica en el litigio contra Millicom por el incumplimiento, en 2019, de un contrato que obligaba a esta última a comprar la operación de Costa Rica. El grupo español recibió US$ 90 millones por esa sentencia.

Desinversión aún en curso. El proceso de salida de Hispanoamérica no ha concluido. Telefónica mantiene en venta sus activos en México y Chile, donde mantiene conversaciones avanzadas con potenciales compradores. En Chile, los interesados mencionados incluyen a Entel, Claro, Beyond One y Paradise Mobile; en México, Beyond One.

Venezuela presenta un caso particular. Tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, en enero de 2026, "El Economista" de España aseguró que Telefónica activará los mecanismos diplomáticos que disponga a su alcance para repatriar los beneficios bloqueados en el país durante los últimos 20 años. En septiembre de 2025, la filial local había comprometido US$ 500 millones para la compra de espectro destinado a servicios 5G.

Infraestructura y negocios TIC. La retirada de la región incluyó también la venta parcial de los negocios de infraestructura. El proceso se desarrolló en dos etapas: primero, la creación de sociedades independientes de fibra óptica (InfraCo) en Chile y Colombia; y luego, la venta del 60% de ambas a KKR, operación por la que Telefónica ingresó unos US$ 800 millones.

En Perú, el grupo creó Pangea junto a KKR y la filial peruana de Entel, pero el proyecto no prosperó y a comienzos de 2025 se anunció la disolución de la sociedad. Telefónica conservó Pangea, que no fue incluida en la venta a Integra Tec.

En el área de servicios TIC, Telefónica vendió las filiales de Telefónica Tech en México, Colombia y Chile al grupo Hiberus. El acuerdo le permite seguir siendo proveedor de servicios tecnológicos para sus grandes clientes en la región.

Brasil, el único foco regional. Brasil es el único mercado latinoamericano en el que Telefónica mantiene una estrategia de crecimiento. El país forma parte del grupo de mercados considerados estratégicos por la compañía, junto con España, Alemania y el Reino Unido.

Rentabilidad bajo presión. Telefónica justificó su retirada por la baja rentabilidad de las operaciones regionales. De acuerdo con Murtra, el retorno sobre el capital invertido en Hispanoamérica era inferior al coste medio del capital, debido al alto riesgo país, la devaluación de las monedas locales y una competencia intensa en mercados como Chile, Colombia y Perú, en un contexto de elevada inversión tecnológica, como el despliegue de redes 5G.

El balance de Telefónica Hispam de 2024 reflejó un resultado operativo negativo de 2.051 millones de euros y un EBITDA con un rojo de -400 millones. En 2023, esos resultados habían sido de € -47 millones y € -1.510 millones, respectivamente, mientras que en 2022 ambos indicadores fueron positivos.

Las filiales que publican balances individuales en Chile, Colombia y Perú registraron caídas de ingresos y de resultados operativos, aunque Colombia evitó cerrar en números rojos.

Además, el grupo dejará de percibir ingresos por el uso de marca y por servicios de apoyo a la gestión en los cinco mercados ya vendidos. En 2024, esos conceptos aportaron US$ 460 millones y US$ 37 millones, respectivamente.

¿Por qué Europa? La retirada de América latina es una condición necesaria para que Telefónica refuerce su posición en Europa y para ello sentar las bases financieras que le permitan participar en futuros procesos de consolidación, una vez que cuente con la autorización de las autoridades europeas.

Según explicó Marc Murtra en una reunión organizada por el diario Expansión a mediados de 2025, las operaciones en la región limitaban el objetivo central de esta etapa: la generación de caja y el uso eficiente del capital.

La inestabilidad monetaria de América latina, con devaluaciones recurrentes de las monedas locales, deterioraba los resultados al convertirlos a euros. Esta diferencia se refleja en el ingreso medio por usuario (ARPU) del negocio móvil de Telefónica Hispam: en España es casi cinco veces superior al de la región Hispam, mientras que en Brasil más que duplica ese nivel (ver tabla).

A ello se suma la distinta estructura de los mercados. En Europa, de aprobarse los procesos de concentración, existe un amplio margen de consolidación en un sector con cerca de 60 operadores, que previsiblemente se reducirán a un número mucho menor. En Latinoamérica, en cambio, los mercados ya presentan altos niveles de concentración, con pocos actores por país.

Esta orientación fue ratificada por Murtra al presentar el plan Transformar y Crecer, centrado en Europa y con objetivos de crecimiento hasta 2030. Para que esa estrategia prospere, Telefónica necesita que los reguladores europeos flexibilicen las restricciones y eliminen las barreras nacionales que hoy limitan los procesos de concentración.

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