5G RedCap se perfila como la tecnología de masificación de IoT, en un entorno 5G SA
Se accede a funciones que no son compatibles con las tecnologías LTE IoT, como la segmentación de red (asociada a 5G SA), con lo que podría optimizarse la calidad de servicio.
La especificación 5G RedCap (en alusión a Reduced Capability), surgió para ocupar la brecha entre dispositivos de alta capacidad -smartphones o routers FWA- y soluciones de bajo consumo (LTE-M o Narrow Band IoT). Fue definida por el 3GPP en su Release 17, para el uso de IoT y FWA con dispositivos de baja complejidad y bajo consumo energético.
Con esta innovación, se obtienen funciones que no son compatibles con las tecnologías LTE IoT, como la segmentación de red (slicing, asociada a 5G SA), con lo que podría optimizarse la QoS para prestaciones de IoT.
A marzo de 2026, según datos de GSA, unos 42 operadores en 27 países confirmaron su incursión en 5G RedCap, y 14 de ellos lanzaron concretamente un servicio o más. Entre ellos está O2 Telefónica en Alemania, que anunció el lanzamiento de 5G RedCap a comienzos de este año. Su aplicación en el caso germano está en energía y smart metering para el segmento B2B, con 5G RedCap empleado para monitoreo en tiempo real, gestión de demanda eléctrica e integración de fuentes renovables. Para ello, previamente probó su integración directa en su red 5G en Múnich, y confirmó ventajas como menor consumo energético, menor complejidad de dispositivos y mejor performance que LTE para IoT.
El estándar SGP.32 apunta a transformar la gestión de eSIMs en dispositivos. Desarrollado por la GSMA, SGP.32 incorpora un modelo optimizado para entornos masivos y distribuidos, donde múltiples dispositivos requieren aprovisionamiento, activación y gestión remota sin intervención física. Tradicionalmente, la gestión de eSIM se apoyaba en especificaciones como SGP.02 (orientada a consumo) y SGP.22 (enfocada en M2M), pero mostraban limitaciones en casos de uso IoT a gran escala por su complejidad en la arquitectura, dependencia de procesos preconfigurados y una baja flexibilidad para cambios dinámicos entre operadores. En concreto, el estándar define un nuevo esquema de Remote SIM Provisioning (RSP), específicamente pensado para IoT, y permite la activación basada en eventos, lo que es ideal para dispositivos que no están siempre conectados (y en recurrente apagado y encendido). También trae mayor autonomía del dispositivo, para gestionar perfiles de red con menor dependencia externa, y habilita una optimización para el bajo consumo, hecho clave en el caso de sensores y dispositivos industriales. Como destacó Enrique Olmos, Senior Technical Sales Manager de Motive, dedicada a gerenciamiento de dispositivos (desde IoT a módulos y femtoceldas), la incorporación del nuevo estándar facilita la apertura del conjunto de vendors ligados a IoT, a contramano de las soluciones centralizadas o verticales. Esto se ve en particular en los campos de Gestión de perfiles de cliente (Amdocs, ServiceNow, Amdocs, entre otras) y Sistema de distribución de perfiles (Thales, G+D, Idemia).