Las redes FTTH entran en un nuevo ciclo: más capacidad sobre la misma red

La expansión de la inteligencia artificial, el crecimiento del tráfico y las restricciones en la cadena global de suministro impulsan una nueva etapa para las redes FTTH. Operadores y fabricantes buscan aumentar la capacidad utilizando la infraestructura existente mediante tecnologías como XGS-PON, hollow core fiber y rollable ribbon.

Grupo Convergencia

A medida que los despliegues de FTTH alcanzan masividad en términos de hogares conectados, los prestadores de internet ingresan en una etapa en la que la inversión deja de concentrarse en tender más fibra y pasa a enfocarse en obtener mayor rendimiento de las redes existentes.

La presión proviene de dos frentes. Por un lado, la demanda de ancho de banda y la expansión del uso de inteligencia artificial. Según Federico Núñez, product manager de Horizon, la demanda de ancho de banda se duplicará hacia 2028. La IA impacta en dos planos. Desde el uso de estas aplicaciones incrementa las exigencias sobre las redes al incorporar casos que requieren mayor capacidad de procesamiento y menor latencia, lo que redefine parcialmente los criterios de dimensionamiento de la red. En la operación, aporta herramientas para automatizar la gestión de esas mismas redes.

Un efecto colateral de la IA es su presión sobre la cadena de suministros de fibra óptica. La capacidad industrial de fibra óptica y semiconductores está actualmente orientada a abastecer los proyectos de data centers y empresas globales de cloud. Esto genera demoras en la disponibilidad de equipos y aumento de precios, que presionan sobre la inversión necesaria para ampliar los despliegues de FTTH. A ello se suma un escenario geopolítico que eleva los costos logísticos y provoca demoras. "En consecuencia, la infraestructura digital deja de estar impulsada exclusivamente por el acceso y pasa a ser redefinida por las necesidades de procesamiento, con la IA como el principal motor de la demanda tecnológica a nivel global", resumió Núñez (ver Gráfico 4).

Más capacidad sobre la infraestructura existente

La innovación en fibra se orienta a incrementar la capacidad utilizando la infraestructura existente de manera más eficiente mediante lo que se denomina tecnologías de alta densidad.

Una de las tecnologías que ya comienza a adoptarse es rollable ribbon, una arquitectura de cable que permite alojar muchas más fibras dentro del mismo diámetro, optimizando el uso de ductos ya instalados y reduciendo la necesidad de nuevas obras civiles. Luiz Henrique Zimmermann Felchner, gerente de Ingeniería de Aplicación para Lightera LATAM, señaló que esta tecnología ya comienza a utilizarse en proyectos vinculados con data centers en Brasil y que en Argentina todavía no registra implementaciones comerciales, aunque sí consultas por parte de operadores.

Para mejorar la latencia, la hollow core fiber (HCF) reemplaza el núcleo sólido de vidrio por una estructura hueca donde la luz se propaga a través del aire. El resultado es una reducción de la latencia cercana al 30%, una ventaja especialmente relevante para aplicaciones sensibles al tiempo de respuesta. Esta tecnología está en desarrollo, en una etapa de casos de prueba.

Para responder al crecimiento del tráfico aparece la evolución de la arquitectura GPON. Mientras GPON ofrece hasta 2,5 Gbps de bajada y 1,25 Gbps de subida, XGS-PON habilita conectividad simétrica de 10 Gbps y lleva la latencia a niveles inferiores al milisegundo. Este último factor gana relevancia en aplicaciones en tiempo real, aunque el principal diferencial sigue siendo la capacidad de transporte (ver Gráfico 1).

Lightera proyecta una hoja de ruta hasta 2030. Según esa visión, 2026 marcará la adopción masiva de XGS-PON en entornos empresariales y FTTH avanzado. En 2027, 25G-PON entrará en fase de despliegues para centros de datos y backbones. Para 2028, 50G-PON ingresará en la etapa comercial mientras que 100G-PON continuará en desarrollo. En 2029 prevé la integración nativa con 6G para backhaul y fronthaul de nueva generación. Finalmente, estima que en 2030 comenzará la gestión autónoma mediante IA para la optimización predictiva de la red (Ver Gráfico 2).

Inteligencia Artificial para operar redes más complejas

La evolución de las redes no termina en la capa física. Redes con mayor capacidad también requieren una operación más integrada.

Los casos de uso actuales de inteligencia artificial -provisión automática de servicios, detección temprana de fallas, gestión dinámica de capacidad o asistencia a clientes- comparten un requisito común: disponer de información integrada y consistente. Guido Otero, CTO de Phantom-LatinoTCA, sostiene que unificar plataformas OSS, BSS, NOC y ACS en una arquitectura de datos integrada constituye una condición previa para que la IA genere mejoras reales de eficiencia. Incorporar algoritmos sobre sistemas aislados, advierte, incrementa la complejidad sin reducir costos.

La inteligencia artificial, por lo tanto, no reemplaza la necesidad de una infraestructura moderna ni corrige arquitecturas fragmentadas. Su aporte se materializa cuando las redes ya cuentan con la capacidad física y la integración de datos necesarias para aprovecharla.

La evolución de las redes ópticas comienza así a medirse con otros indicadores. Durante años el principal desafío fue extender la cobertura. La etapa actual se dimensiona por el aumento de capacidad, la reducción de latencia y la automatización de la operación sobre infraestructura ya desplegada.










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