Año XXX - Edición Nro 368 - Agosto 2026

El arribo de Santilli concentró las comunicaciones bajo Jefatura

El Gobierno trasladó organismos estratégicos fuera de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, creó nuevas estructuras de comunicación y reemplazó a Darío Genua por Adriana Baravalle.

Grupo Convergencia

En julio, el desembarco de Diego Santilli en la Jefatura de Gabinete reordenó las áreas del Estado vinculadas con el sector TIC, medios e innovación. El Gobierno trasladó organismos estratégicos fuera de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, creó nuevas estructuras de comunicación en la órbita de Presidencia y a mediados de agosto confirmó la salida de Darío Genua de la Secretaría de Innovación, con Adriana Baravalle como su reemplazante.

El resultado es un organigrama con Enacom, Arsat y Correo Oficial directamente vinculados a la estructura de Jefatura y una Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología desdibujada, bajo la Vice jefatura de Gabinete al mando de Guillermo Devitt (ver organigrama).

Tras la aceptación de la renuncia de Manuel Adorni el Gobierno ratificó el alejamiento de Javier Lanari y designó a Fabián Horacio Fernández como secretario de Comunicación y Prensa. El cambio de nombres se completó pocos días después con una modificación de la Ley de Ministerios: el Decreto 571/2026 creó en la órbita de Presidencia la Secretaría de Comunicación y Medios y la Secretaría de Vocería Presidencial. Fernández quedó al frente de la primera y Adrián Ravier de la segunda.

El arribo de Santilli concentró las comunicaciones bajo Jefatura

A mediados de julio -con Santilli ya en funciones- se separó la agenda de comunicaciones de la de innovación. El Decreto 581/2026 dejó en dependencia directa del Jefe de Gabinete a Enacom, Arsat, Correo Argentino y la Agencia de Acceso a la Información Pública. En este movimiento, Enacom, Arsat y Correo Argentino fueron quitados de la órbita de Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, que pasó a depender de Vicejefatura de Gabinete, conducida por Devitt; en tanto que la Agencia de Acceso a la Información Pública era responsabilidad anteriormente de la Secretaría de Coordinación Legal y Administrativa.

La Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología mantuvo sus cuatro subsecretarías (Tecnologías de la Información y las Comunicaciones; Innovación; Ciencia y Tecnología; y Gestión Administrativa de Innovación, Ciencia y Tecnología) la responsabilidad sobre el Centro Nacional de Ciberseguridad, Conae, Conicet, la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación y la empresa estatal VENG.

El capítulo comenzó a cerrarse el 28 de julio con la confirmación de la renuncia de Darío Genua como secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología, que según fuentes oficiales, se inscribió en la reestructuración general del área. Y a mediados de agosto, el nombramiento de Adriana Baravalle al frente de la Secretaría.

El nuevo mapa deja en evidencia tres territorios: TIC, innovación y control de la opinión pública. Dos de estos espacios están dominados por Santilli -TIC e innovación (esta última, con poder diluido)-, y opinión pública, por Javier y Karina Milei.

Por un lado, la Jefatura de Gabinete concentra los organismos de más peso en el ecosistema TIC: Enacom, intervenido hasta enero de 2027; Arsat, con un superávit financiero proyectado de $24.611 millones según su Presupuesto 2026; y Correo Argentino. Por otro, la Vicejefatura de Gabinete (a cargo de Devitt) queda como ámbito de la política de innovación, ciencia y tecnología, con sus organismos científicos, tecnológicos y espaciales. Y, en paralelo, Presidencia consolida una estructura específica para comunicación y medios.

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