Año XXX - Edición Nro 361 - Enero 2026

El Fondo del Servicio Universal vuelve a escena y genera expectativas sobre la reactivación de inversiones

El 2025 planteó un balance desigual en materia de inversión en conectividad por parte de pymes y cooperativas.

Tras dos años de aportes sin ejecución visible, el regulador argentino reactivó el Fondo del Servicio Universal con un giro hacia instrumentos financieros. El cambio abre expectativas, pero también interrogantes sobre su impacto real en la inversión y la competencia.

El año 2025 dejó un balance desigual en materia de inversión en conectividad por parte de pymes y cooperativas. Mientras algunos siguieron con sus planes de expansión en fibra, otros sufrieron las restricciones producto de las auditorías y revisiones de los ANR entregados por el gobierno anterior. Recién en junio el gobierno comenzó a aprobar re adecuaciones de ANR que pasaron las auditorías: al cierre del año se habían publicado en el Boletín Oficial unas 18. A ese escenario se sumó, en febrero, la compra de Telefónica por parte de Telecom, que obligó a grandes y medianos prestadores a recalcular sus planes.

El 6 de enero de 2025, el Poder Ejecutivo dispuso la disolución del Fondo Fiduciario del Servicio Universal mediante el Decreto 6/2025. Días más tarde, el Enacom aclaró, a través de la Resolución 3/2025, que la obligación de seguir aportando al fondo se mantenía vigente.

Sobre el cierre de 2025, el regulador comenzó a ejecutar parte de esos recursos. El giro más significativo llegó con el lanzamiento del Programa "Financiamiento y apoyo a proveedores de servicios de TIC" , que destina 40.000 millones de pesos a micro, pequeñas y medianas empresas y cooperativas. El esquema supone un cambio respecto de los mecanismos utilizados en el pasado: ya no se trata de transferencias directas, sino de instrumentos financieros que involucran al mercado de capitales y al sistema bancario.

Fondos para el sistema de alertas tempranas. El FSU también se activó para grandes operadores que mostraron su beneplácito al Proyecto Específico "Sistema de Alerta Temprana - AlertAR", aprobado a través de la Resolución 1387/2025. Con una asignación de $12.000 millones, el proyecto tiene como objeto financiar la infraestructura destinada a la gestión de los protocolos de prevención, alerta de emergencias y catástrofes. Se enmarca en el Programa de Conectividad de Interés Público, que fuera aprobado en 2024 (Resolución 1072/2024). En julio, el Enacom ya había adoptado -mediante la Resolución Sintetizada 960/2025- la tecnología "Cell Broadcast" como estándar nacional para la implementación de Sistemas de Alertas Tempranas, en base al uso de telefonía móvil para la multidifusión de mensajes. Ya se ha firmado el convenio entre el regulador, el Ministerio de Seguridad Nacional y las empresas de telecomunicaciones móviles.

Hasta noviembre se habían probado dos líneas de financiamiento: "Participación en instrumento de deuda en el mercado de capitales para prestadores de servicios de TIC" y "Créditos a tasa subsidiada". El mecanismo de créditos con tasas subsidiadas se había utilizado anteriormente a través del "Programa: Créditos Preferenciales para el Despliegue y Actualización de Redes de Acceso a Servicios de TIC", de finales de 2018 y del "Programa de Subsidio de Tasas de Créditos para Capital de Trabajo para Licenciatarios de Servicios TIC", aprobado en 2020, mientras que la participación en instrumentos de deuda en el mercado de capitales es un mecanismo novedoso.

En el sector pyme, la recepción es ambivalente. La participación en instrumentos de deuda es vista como una vía potencialmente más transparente, aunque con dudas sobre su viabilidad para empresas de menor escala y, especialmente, para cooperativas. En el caso de los créditos a tasa subsidiada, se reconoce la oportunidad, pero se señalan tres desafíos: la simplificación burocrática, la definición de proyectos de inversión y la necesidad de garantizar trazabilidad y previsibilidad en la asignación de los fondos.

Con intermediación financiera, coinciden actores de la cadena de valor, las probabilidades de transparencia son mayores que en esquemas anteriores. Sin embargo, el debate de fondo persiste: si la reactivación del Fondo del Servicio Universal logrará traducirse en inversiones efectivas en infraestructura o si volverá a quedar atrapada en tensiones burocráticas y expectativas incumplidas.

Cómo funciona la participación del Estado en emisiones de deuda

La línea de "Participación en instrumentos de deuda en el mercado de capitales para prestadores de servicios TIC" prevé que el Enacom actúe como inversor en emisiones de Obligaciones Negociables. Los fondos deben ser devueltos, por lo que el FSU no se descapitaliza. A esta línea se destinan 25.000 millones de pesos.

-El primer caso: Sion y la emisión en UVAs

Sion fue la primera empresa en acceder a este esquema. Emitió Obligaciones Negociables Pyme CNV denominadas en UVAs (Unidad de Valor Adquisitivo), a tasa cero y con un plazo de 120 meses y pagaderas en 16 cuotas, cada una correspondiente al 6,25% del capital. La colocación, realizada el 3 de noviembre, alcanzó los 13.000 millones de pesos, con el Enacom como inversor ancla.

-Créditos a tasa subsidiada: los principales lineamientos

El regulador asignó 10.000 millones de pesos a créditos destinados a la operación, actualización y expansión de redes. El subsidio cubre hasta 15 puntos porcentuales de la tasa de interés aplicada por las entidades financieras adherentes. El Banco Nación será la primera en otorgarlos. Pueden acceder aquellos prestadores con un mínimo de 2 años de operación.

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