Ethereum se afianza en Argentina en dos eslabones de la cadena de valor
Infraestructura y Apps son las dos áreas más exploradas hasta el momento. Cómo funciona el engranaje detrás de la red distribuida que busca operar como un nuevo sistema financiero a nivel mundial.
Lanzada en 2015, Ethereum es una infraestructura tecnológica, una red descentralizada sobre la que pueden construirse aplicaciones, mercados y sistemas financieros sin intermediarios tradicionales. Sobre la base de blockchain y contratos inteligentes, permite que se realicen de manera automática acuerdos, intercambios y procesos complejos bajo ciertas condiciones.
En noviembre de 2025, la comunidad creada alrededor de Ethereum tomó por asalto la ciudad de Buenos Aires, con un evento central -DevConnect Argentina- y otros tantos ligados a tres ejes principales: las finanzas descentralizadas (conocidas como DeFi, por su traducción al inglés), un ecosistema que replica servicios financieros tradicionales -préstamos, intercambios, rendimientos- sobre código abierto; los tokens no fungibles (NFTs); y la tokenización de activos del mundo real (ya sea instrumentos financieros como bienes físicos representados digitalmente en blockchain).
Para estas áreas de aplicación de Ethereum, entre otras, puede distinguirse una cadena de valor de cinco capas (ver gráfico aparte), con empresas dedicadas a cada uno de sus ítems. En infraestructura (Capa 1) y aplicaciones (Capa 5) se dio hasta el momento el mayor nivel de desarrollo en Argentina, según indicaron a Convergencia fuentes que prefirieron el off the record.
Entre las de Capa 1, se destacan en el ámbito local Wonderland, enfocada en desarrollo de Web3 y colaboradora de actores globales de la Capa 2 como Optimistic (Rollup, ver gráfico aparte) y Aztec (con eje en privacidad de transacciones); OpenZeppelin, que provee herramientas y servicios del ecosistema Web3 para facilitar el desarrollo de contratos inteligentes; y Aligned Layer, con eje en aceleración y simplificación de verificación de pruebas en Ethereum.
En el segmento de aplicaciones el desarrollo es profuso. Precog, por ejemplo, dio a conocer su plataforma para predicciones, en DevConnect Argentina. Opera sobre Ethereum y permite obtener predicciones precisas a partir de la recolección de opiniones, según explicó a Convergencia Franco Petrazzini, fundador de la firma. Entre sus potenciales clientes, están creadores de contenido, instituciones de gobierno, corporaciones, y fondos de inversión.
Bombo, lanzada en 2023, se basa en Ethereum para la gestión de entradas a eventos, con NF-Tickets (NFTs). Cuenta con unos 800.000 usuarios en Argentina -250.000 activos por mes-, además de 30.000 en el mercado chileno y 2.500 en Estados Unidos, como detalló su CEO Bebe Pueyrredón. Para 2026 esperan superar los 2 millones de usuarios en cinco países (Perú ya es un destino confirmado) y proyectan implementar una solución cashless con un backend cripto.
El engranaje detrás de la red. El elemento clave para que funcione la infraestructura Ethereum es su token nativo Ether (ETH). Cumple, por un lado, una función operativa, al ser el combustible que permite pagar por el uso de esa infraestructura. En efecto, cada vez que se ejecuta un contrato inteligente o se registra una transacción, se abona una comisión llamada "gas". ETH funciona por otro lado, en este esquema, como criptomoneda. Otro componente clave para el flujo dentro de la red son los validadores, que emiten "pruebas de participación" (del inglés "Proof of Stake"). Cada 12 segundos, son los encargados de verificar un bloque de transacciones para subirlo a la blockchain. Por esa labor, son recompensados con tokens de ETH emitidos. En esta tarea es crucial diferenciar entre transacciones válidas y fraudulentas, para lo que se rigen por un conjunto de reglas criptográficas.
Moon Quant Capital dio a conocer en el evento de noviembre el lanzamiento de una stablecoin en pesos argentinos, "DIPE" (en referencia a "Digital Pesos"), residente en el mercado local. Alfredo Roisenzvit, fundador de la compañía, explicó que la activación de altas de usuarios se da mediante una selfie; luego se genera un CVU y en términos de 10 segundos se disponibilizan los DIPEs en la blockchain.
Otras firmas de origen argentino dentro de la Capa 5 son Sovra, concentrada en identidad digital descentralizada; y la billetera Belo, que a partir de su alianza con Pix en Brasil y la afluencia de turistas argentinos a ese país, inició recientemente su expansión regional.
Cómo funciona la red Ethereum
Roadmap futuro. La Ethereum Foundation, con sede en Suiza, mantiene un rol de financiamiento, coordinación técnica y resguardo de principios en torno a la red distribuida.
Entre sus asignaciones de recursos para proyectos clave se encuentra la financiación de investigaciones en criptografía (en la escala local, ver recuadro abajo), mejoras del protocolo y herramientas para desarrolladores.
Actualmente, como planteó durante DevConnect Argentina, trabaja en dos aspectos centrales: la investigación sobre pruebas de conocimiento cero, o Zero-Knowledge Proofs (ZK), con la meta permanente de escalar la cadena de bloques sin sacrificar seguridad ni descentralización; y la fortaleza de la infraestructura. Existen tres conceptos que no deben quebrarse para mantener la esencia de Ethereum, según planteó la directora ejecutiva de la Ethereum Foundation, Aya Miyaguchi : su descentralización, una neutralidad creíble y la resiliencia bajo presión.
La UBA creó un centro de investigación en criptografía. En octubre de 2025 la Universidad de Buenos Aires (UBA) inauguró el Centro de Criptografía y Sistemas Distribuidos (CCSD-UBA). Su misión es investigar, desarrollar y transferir conocimiento para construir infraestructuras tecnológicas democráticas, equitativas y seguras. Sus tres focos serán criptografía, blockchain y sistemas distribuidos, que permiten diseñar estas infraestructuras descentralizadas (como lo es Ethereum, por ejemplo), teniendo en cuenta que la integridad y la verificación de la información no dependen de un único actor.
En particular estos aspectos se ponen en juego con los límites de gas, la capacidad limitada de cada bloque de la red y la consecuente necesidad de trasladar parte de la actividad a soluciones de segunda capa. En 2025, la red duplicó su límite de gas, pasando de 30 millones a 60 millones por bloque; a corto plazo, se discute desde la comunidad de desarrolladores llevarlo a 70 a 80 millones; y a mediano plazo, como se aseguró en la conferencia de Buenos Aires, más allá de 100 millones.