Año XXX - Edición Nro 365 - Mayo 2026

Peter Thiel visitó tres países de América Latina para ofrecer su software y predicar su filosofía

Fue en Buenos Aires donde su visita causó más debate. Qué es Palantir y las ideas de la ¨Ilustración Oscura¨.

El viaje del magnate Peter Thiel por América del Sur llamó la atención. Visitó Ecuador, Argentina y Chile, aunque fue en Buenos Aires donde su visita causó más debate.

Además, el periplo llegó casi en simultáneo con la publicación en redes sociales de un resumen del libro La república tecnológica, coescrito por Alex Karp, el CEO de Palantir, firma de software especializada en seguridad y en la que Thiel es el principal accionista y presidente.

El texto es un claro exponente de la llamada "Ilustración Oscura", ideología pregonada por un sector de Silicon Valley que propone una alianza con los Estados para gobernar países como si fueran empresas y en los que la democracia se restringe a cambio de seguridad.

¿La presencia de Thiel en los países de Sudamérica tuvo que ver con su rol de predicador sobre las ideas de la ¨Ilustración Oscura¨ o con la venta de su software de seguridad? Un sector de la prensa y analistas globales cree que Thiel desarrolla y respalda las ideas de la Ilustración Oscura solo para darle marco argumental a la comercialización de productos de Palantir.

Esta firma se especializa en crear plataformas que combinan software de big data e inteligencia artificial para gobiernos -especialmente defensa y agencias de seguridad- y corporaciones. En Estados Unidos, Palantir ha firmado contratos con las grandes agencias de seguridad (desde la CIA y el FBI hasta el ICE) y con el Pentágono.

"Nuestro software impulsa la toma de decisiones en tiempo real, basadas en inteligencia artificial, en empresas gubernamentales y comerciales críticas de Occidente, desde las fábricas hasta el frente de batalla", dice Palantir en su página web.

El 21 de enero, Karp mantuvo un encuentro con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa. De acuerdo con la plataforma Connectas, en el encuentro Karp habló sobre el desempeño de la plataforma Foundry, de Palantir, contratada para el servicio de Aduanas de Ecuador. La visita de Thiel a Quito, a mediados de abril, fue de muy bajo perfil y no quedó una agenda de registros de sus visitas.

En Chile, Thiel visitó al presidente José Antonio Kast y figuras históricas del liberalismo chileno, como José Piñera, arquitecto del sistema de pensiones privado. Se habló de la posibilidad de que las plataformas de Palantir colaboren en las áreas de seguridad y aduana, en un esquema similar al de Ecuador. También en su aporte a la digitalización del Estado chileno, uno de los objetivos de Kast.

Pero fue en Argentina donde se generó la mayor expectativa ya que allí gobierna Javier Milei, quien se declara "primer presidente anarcocapitalista del mundo". De hecho, Thiel hizo trascender que se quedaría dos meses en Buenos Aires, donde adquirió una fastuosa propiedad, para ver in situ la experiencia libertaria donde un presidente quiere aplicar el ideario de la Escuela Austríaca de economía, para la cual el Estado debe ser reducido a una expresión mínima

La idea de Thiel es que se debe blindar a los líderes que llevan adelante planes políticos que se condicen con su mirada de las cosas, lista en la que entran las principales autoridades de Estados Unidos, desde Donald Trump hasta el secretario de Defensa, Pete Hegseth, pasando por el vice JD Vance. Justamente, analistas como el Nobel de Economía, Paul Krugman, consideran que Thiel fue el responsable máximo de que JD Vance lograra una banca de senador dos años antes de su proclamación como vice de Trump. "Prácticamente le compró una banca del Senado", dijo recientemente Krugman.

Vance es un viejo conocido de Thiel. Entre 2016 y 2017, se desempeñó como director en Mithril Capital, firma del magnate tecnológico. En 2019, Vance cofundó Narya Capital con apoyo financiero de Thiel y otros capitalistas de riesgo.

Los vínculos entre funcionarios estatales y empresas tecnológicas son una de las claves del modelo de gobierno de Trump. A diferencia de otros momentos, en los que los ejecutivos de compañías que pasaban a la función pública en áreas relacionadas con aquellas en las que se desempeñaban en el sector privado era copada por banqueros e industriales, ahora son las tecnológicas los que entra y salen por la que algunos denominan ¨puerta giratoria¨.

Un estudio de la Fundación Rosa Luxemburgo y financiado por la Friedrich-Ebert-Stiftung (FES) encontró al menos una docena de casos de altos ejecutivos de Palantir, OpenAI, Meta y Anduril que pasaron a desempeñarse en cargos de decisión en la estructura del gobierno de Trump y cuyas actividades incluyeron la firma de contratos con sus anteriores empleadores.

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