Telefonía móvil: un remedio estructural que busca reconstituir un tercer operador viable
Las propuestas de mitigaciones que tomó la ANC provienen de la opinión técnica del Enacom. Mientras tanto, la contra argumentación de Telecom frente al informe de objeción de la ex CNDC, de junio de 2025, fue por tres caminos: la definición de mercado, los efectos identificados y las barreras de entrada.
A ojos de la ANC, la adquisición de Telefónica por parte de Telecom altera la estructura del mercado móvil, al concentrar clientes, espectro e infraestructura. Sobre esta premisa el órgano decisor, TDC, construye un remedio con el objetivo de restablecer la capacidad competitiva.
La primera exploración, a cargo de la SCE, toma como punto de partida el informe de objeción de la ex CNDC, que marca la señal de alerta en dos sentidos: de aprobarse la compra, Argentina sería el único país de América latina con solo dos operadores de envergadura; y la fusionada se excedería en el Cap de espectro, fijado en 140 MHz por operador y localidad para los servicios de comunicaciones móviles (SCM) en 2G, 3G y 4G (Resolución (ex) MCO 171/2017).
La contra argumentación de Telecom frente al pronunciamiento de junio de 2025 fue por tres caminos: la definición de mercado, los efectos identificados y las barreras a la entrada. Sobre el primer punto, el operador consideró que la ex CNDC se rigió por un criterio "estático y atrasado", frente a un mercado ya evolucionado hacia dos segmentos -voz y mensajería por un lado y conectividad de datos por otro-; servicios OTT como sustitutos de los servicios de voz y SMS; y la reciente aparición de prestaciones satelitales de Direct-to-cell (que debería incluirse como competidor, según Telecom).
Ante esto, la SCE rechazó la segmentación y mantuvo la definición de mercado único adoptada en el informe de objeción. "La propia Telecom no comercializa voz ni SMS de forma separada: la voz se ofrece gratuitamente dentro de los paquetes de datos. Definir un mercado sobre esa base sería, para la SCE, una abstracción de escasa relevancia analítica. Aun si se aceptara la segmentación, los proveedores de cada segmento son los mismos; la estructura del mercado y los efectos de la operación no cambiarían", esgrimió.
En cuanto al cuestionamiento sobre los efectos de la operación, Telecom presentó cuatro argumentos: recordó que los ingresos del segmento móvil están en declive real, por lo que "la fusión sería una necesidad, no una ventaja"; Telefónica operaba como "una empresa en decadencia", según referencia la resolución; la concentración no eleva los precios; y el mercado es dinámico, marcado por una rotación pospago del 20% anual, dispositivos dual SIM y portabilidad numérica. Ninguno de estos argumentos logró pasar el filtro de la SCE, que los contradijo de plano: "un aumento del poder de mercado conduciría, salvo casos excepcionales, a efectos adversos sobre precios, calidad, inversión e innovación", y además rechazó la calificación de Telefónica como firma en decadencia y consideró a la hipótesis de estabilidad de precios en un duopolio como "contraria a la teoría económica".
A la hora de abordar las barreras de entrada, el texto de la ANC relata que "Telecom argumentó que el mercado sería desafiable: habría espectro estatal disponible, una amplia red de towercos facilitaría el despliegue, y Arsat -con su red troncal nacional y 100 MHz propios en la banda 3,5 GHz- podría convertirse en nuevo entrante. Cuestionó también la pertinencia del CAP de 140 MHz, argumentando que post-fusión ese límite podría afectar la calidad del servicio". Frente a esto, la SCE sentenció que la acumulación de espectro es una "barrera a la entrada determinante", con ventaja competitiva directa.
¿Qué había propuesto Telecom?
En la propuesta de compromiso del operador de agosto de 2025, se sugirió ceder, en el AMBA y el resto de la provincia de Buenos Aires, una cantidad de clientes suficiente para que su cuota posterior a la operación no superara el 54%. También Telecom propuso desplegar 5G hasta cubrir el 75% de la población al tercer año y completar el apagado de la red de cobre al segundo año.
El ente dio precisiones sobre el exceso del Cap de 140 MHz: el excedente alcanzaría 130 MHz en 139 jurisdicciones -entre ellas CABA, La Plata, Córdoba, Rosario, Salta y Tucumán-; 110 MHz en 25; 90 MHz en 227; 70 MHz en 281; y 50 MHz en las restantes 2.854. De manera simultánea, Claro opera en el máximo permitido en el 90% de las jurisdicciones, por lo que ningún nuevo entrante podría acceder a una tenencia espectral equivalente.
Medidas propuestas por Enacom. Los principales remedios dispuestos por la ANC para avalar la fusión provienen de la recomendación técnica-regulatoria del Enacom. El organismo considera que "la base instalada de clientes sería un insumo estratégico esencial, por los efectos de red, la inercia de la demanda y la capacidad de financiar despliegues". Y en base a ello sugirió la transferencia obligatoria de 6 millones de clientes móviles activos, distribuidos en 4 millones en el AMBA y 1 millón en cada una de las regiones Norte y Sur.
Para el regulador, esta transferencia debería concretarse con un mix adecuado de clientes, para impedir una selección adversa, y migrar contratos, numeración, historial y condiciones sin ningún costo para el usuario. Y "la desinversión de clientes no sería viable sin la cesión o devolución de espectro suficiente, por lo que clientes y espectro resultarían indivisibles".
Justamente en torno a la cuestión del espectro, también surge del informe del Enacom la medida de cesión de 60 MHz al eventual adquirente de los clientes desinvertidos y de 20 MHz -10 MHz en la Región Norte y 10 MHz en la Región Sur-. El ente también consideró razonable un plazo máximo de implementación de 24 meses, y en caso de incumplimiento de la cesión o devolución, se obligue a abonar su valor económico.
Ante estas propuestas emitidas por el Enacom, la SCE aplicó ajustes, primero en relación con la distribución de los clientes móviles en las regiones Norte y Sur: "observó que su vasta extensión territorial dificultaría una selección óptima y encarecería los costos de inversión, operación y comercialización. Por ello, consideró que podría resultar más eficiente concentrar la transferencia en localidades densamente pobladas, y que esa eficiencia debería evaluarse en función de las unidades de negocio del eventual adquirente, atendiendo a la convergencia y al peso del n-play".
Una segunda precisión se centró en el espectro. Ante la falta de detalle del regulador sobre si la asignación sería nacional o regional, la SCE sugirió una asignación nacional, en aras de la homogeneidad regulatoria con los competidores y sus efectos competitivos de corto y mediano plazo.
Un tercer operador viable. El remedio estructural en el que concluye la ANC tiene por objeto reconstituir un tercer operador viable. "Para que el eventual adquirente pueda operar desde el primer día y disputar al operador resultante, el remedio integra tres componentes inseparables: una base de clientes, espectro radioeléctrico y acceso a una red operable. Ninguno de los tres, por sí solo, viabiliza la operación de un nuevo competidor", resuelve el TDC, órgano decisor del organismo.
En relación con la red operable, admite dos vías posibles: la adquisición de infraestructura de red de Telefónica-Telecom; y compartición de la red de la fusionada. "El negocio de telefonía móvil podría ser adquirido por un operador distinto al que absorba los activos de acceso a internet residencial por banda ancha fija. Y dentro de este último segmento, la naturaleza eminentemente local de los mercados afectados puede dar lugar, a su vez, a adquirentes distintos según la región o el conjunto de localidades comprendidas en cada paquete", especula el TDC.